..::¤ maniquí al ataque ¤::..

El hombre en su primer día de vida, no encontro más que el reflejo de su rostro. Se observó así mismo y reconoció que él sería su primer amor. Psicológicamente homosexual, biológicamente necesitado de la mujer, ante el terror de amarse de sí y para sí, se arrancó con las ansías una de sus costillas.

martes, enero 31, 2006

..::¤notese¤::..

Dibuje a la madre, me falta ir por el padre, a los dos les amo.

lunes, enero 30, 2006

..::¤de nalgas al inconciente¤::..

..::¤soñé que volaba al revés¤::..
..::¤mis pies estaban vueltos aves¤::..

..::¤ ¤::..

..::¤Labio a labio, beso a beso¤::..
la carne junta, vuelta loca.

..::¤Una oscura nube los observa¤::..
bajo la luna, drogada de noche.

..::¤Entre sombras, se reconocen¤::..
a los hombres como animales.

..::¤Ellos se besan en el auto¤::..
en la cama y en la boca.

..::¤Son sus ropas, las que duermen¤::..
como trapos, en el suelo.

..::¤Braulio y Braulio no recuerda¤::..
a su nombre
mientrás se tocan
entre las piernas.

sábado, enero 21, 2006

..::¤ Braulio a blancos ¤::..

Montate en un cuerpo y perpetra el más pervertido acto de tentación que se te ocurra mientras estas arrodillado; rompe sus pantalones, trágate su vello, haz una mueca sucia mientras se revienta tu garganta llena de pasión.

jueves, enero 12, 2006

..::¤ azul ¤::..

Cuando estaba niño quería besarle en la mejilla, creció él y junto a su lacio cabello, la cara tierna se volvio lejana a la mirada; hoy quiero violarle porque no quiere darse cuenta las ansias que traigo conmigo...

miércoles, enero 04, 2006

..::¤ azul desconocido ¤::..

Si le conociera… le arrancaría esa tímida sonrisa que bebe a la vez de una copa, le metería la lengua entre ese par de estrechos labios que poco a poco me han gustado, pero se me ha olvidado algo, aún no le conozco.

Los fríos sonidos de una espesa música que escurre por las paredes, la luz de vela que entona adhesiones y el baile entre todos fueron quebrantados por la llegada de Braulio y su dulce perfección.


De la mano del demonio venía gateando una loca luz de emociones que subió entre su ropa, lo vio de lejos y pronto a esconderse en una tórrida plática con voces se lanzó.


Entre su saco guardaba la mano, porque no quería enseñar las vulgares intenciones que tenía Braulio entre su palma, el azul de la flama ondeaba aún más lejos y se preocupaba por que este no se alejara.

De pronto invadido por el peso de un golpe achacó uno de sus hombros, le dijo ¿Cómo estás?, le miró al rostro y palideció su piel en la oscura y tenue sombra del pasmo.

Mocho de mano, extendió su brazo hacia un cenicero donde se cocían viejas pasiones, para consumir el tabaco sobrante que no le hacía falta; el hielo de las palabras que escuchó, recayó sobre la bebida que ingería.

Braulio se volvía más azul a su encuentro…

En un parlar de un suave y rápido mensaje a la mente de Braulio resonó en idea:

“Llegare a tu casa vestido con un reservado saco de terciopelo, un par de bolsas llenas con jalea, alcohol y una barra grande de chocolate; abrirás, me seducirá tu mirada morbosa que suele ser aún más excitante que tus pocas palabras”

Regresó del pensamiento, vuelto mudo ante la presencia del azul de aquel encuentro, no dijo algo, solo cruzó ante su cabeza saber que es una lástima aún no conocerle.