..::¤ maniquí al ataque ¤::..

El hombre en su primer día de vida, no encontro más que el reflejo de su rostro. Se observó así mismo y reconoció que él sería su primer amor. Psicológicamente homosexual, biológicamente necesitado de la mujer, ante el terror de amarse de sí y para sí, se arrancó con las ansías una de sus costillas.

martes, agosto 30, 2005

..::¤ el caramelo en tu mirada ¤::..

Parecían un par de caramelos escurriendo por tus dos ojos...

Muñeca
Atrapada en la caja de conserva, se mantenía bajo el yugo del cartón y los besos inesperados; bailó al ritmo de los alambres para recibir los golpes de la tarde, cuchillas del escenario sepia.

Costra de la rendija, mirada del sexo voyerista, navajas traducidas en pestañas, embarazo de la regordeta pupila mirona y depravada.

Ahí se apareció él, tras el cerrojo un par de ojos que celaron su llegada.

Piltrafa de porcelana, hueco de algodón, ojos de caramelo... tres ideas consecutivas, impresiones renacentistas y percepciones de la etiqueta que ella anotaba.

Maniquí de compañía, hule de felación, corazón inflable y de orgásmica volubilidad, nueva definición que adoptó en tic-taceos mí estoica Muñeca.